La no tan bonita historia de Sega (II)

Dejamos nuestras desventuras segueras con las diferentes causas de la muerte de Sega Saturn, las cuales fueron propiciadas por causas externas a SEGA… y también internas, por qué negarlo. Llegados a este punto, nos toca hablar de la que fue la última aventura seguera en el ámbito de las videoconsolas domésticas (si exceptuamos las recientes apariciones de MILLONES de consolas clónicas de Mega Drive que sin estar producidas por la propia SEGA, sí que cuentan con sus pertinentes licencias para poder ser distribuídas legalmente). Empecemos.

Prehistoria de la 128 bits de Sega.

Antes de hablar de Dreamcast, lo cierto es que sería injusto no nombrar a su sistema hermano, enmarcado dentro de los arcades recreativos. Sin llegar a movernos del año 1998, año de salida de Dreamcast, SEGA sacó al mercado a la sucesora de su placa recreativa Model 3, una placa que había contado con títulos del calibre de Virtua Fighter 3 o Sega Rally 2. La nueva abanderada de la compañía nipona dentro de los recreativos fue llamada Naomi, la cual tuvo una estructura parecida a la que posteriormente gozaría la consola blanquita.

En ella aparecerían (sea en formato chip-rom o mediante GD-ROMs, unos discos a medio camino entre el CD y el DVD) algunas de las obras sin las cuales  la historia de Dreamcast perdería bastante sentido, como son Crazy Taxi, los Virtua Tennis, la serie Power Stone o Ikaruga.

Volviendo al sistema casero que nos ocupa, cabe reseñar que si Sega venía de sufrir tiempos tormentosos con su anterior consola, Dreamcast tampoco lo pasó demasiado bien incluso estando en el vientre materno. Ya desde antes de nacer, su creación provocó luchas internas en Sega por culpa de la eterna disputa que había entre sus divisiones americana y japonesa y el debate que venían manteniendo desde tiempos de Sega CD/Mega CD por ver quién la tenía más larga (en este caso cada sección intentó imponer su diseño de la futura consola), ganando finalmente dicha batalla Sega of Japan.

Dentro de dicha lucha en la que desfiló el típico baile de nombres que acompaña a cada consola antes de su lanzamiento, por el cual desfilaron nombres como Katana, la fumata blanca con el nombre definitivo de Dreamcast se produjo en el país del sol naciente en noviembre del año 1998, quedando como siempre los americanitos y los europeos como los típicos desgraciados que éramos y que siempre teníamos que esperar para recibir con retraso a las nuevas consolas. Durante casi un año los occidentales tuvimos que estar en casita masturbándonos con imágenes de revistas mientras los pichacortas orientales podían disfrutar de las bondades de sus flamantes consolas.

Dreamcast, precursora del cotarro actual y madre de auténticos juegazos.

Adentrándonos ya en lo que supuso dicha plataforma, me resulta curioso ver que las videoconsolas que hoy tenemos en nuestas casas son solo la evolución lógica de lo que un día no llegó a funcionar. Dreamcast fue la primera consola que venía con un módem incluído de serie que nos permitía patear culos extranjeros desde el sillón de nuestra casa, hecho que puede ser resumido en algunas palabras  que recogió Peter Moore hace no demasiado tiempo en su blog de EA y que eran utilizadas en el seno de SEGA: “Estamos llevando a los jugadores hacia donde se dirige el videojuego“. Si a todo ello le sumamos un catálogo de juegos que para mí es el mejor de la puñetera y corta historia videojueguil en la relación “calidad-número de títulos-años de vida de la consola”, nos queda un sistema bastante apañado y capaz de brindarnos bastantes horas de diversión.

Rebuscando entre sus juegos podemos encontrar aunténticas joyitas entre las que destacaban con luz propia las creaciones de SEGA, las cuales se dividían entre los títulos creados (en un principio) exclusivamente para su consola y los provenientes de las máquinas recreativas, apovechando así las similitudes que existían entre Dreamcast y la anteriormente nombrada Naomi. Con ello, vimos aparecer cositas como los Sonic Adventure, que sin llegar a la altura de sus ancestros bidimensionales no estaban nada mal, la saga Shenmue, por la que muchos siguen llorando por ver su conclusión, ese espectáculo visual y musical al que nos somete REZ, los simuladores deportivos como las 2 entregas de Virtua Tennis o los inicios de las sagas 2K,  las cuales nos brindaron muy buenos juegos deportivos a inicios del presente siglo. Por otra parte no quisiera dejarme en el tintero otras virguerías jugables del calibre de Phantasy Star Online, Chuchu Rocket, Jet Set Radio y tropecientas más por las que seguro que alguno clamará al cielo por su no-inclusión en este artículo.

Si miramos hacia las third parties, hablando alto y claro, la ingente cantidad de títulos de renombre que recibió Dreamcast por parte de compañías externas fue la puñetera rehostia. Por nombrar unos pocos, se me llena la boca de babas (agradable imagen sin duda alguna) con solo pensar en los Ikaruga (made in “esa fábrica de virguerías llamada Treasure“), para mí uno de los mejores y más puñeteros shoot ‘em ups de la historia de nuestro medio. Podemos encontrar también un variado surtido de excelentes juegos de lucha, representados en títulos como los tres Street Fighter III, Capcom vs SNK, Guilty Gear X o Soul Calibur entre otros. No me gustaría dejar de lado a una obra como Metropolis Street Racer, que (le pese a quien le pese) reventaba, maltrataba y descuartizaba a su coetáneo Gran Turismo 3.

Les he dado solo unos pocos nombres, pero recuerden que esas pequeñas muestras no son más que la punta de lanza de una brudical cantidad de juegos que pueden ser considerados al menos como “bastante buenos” por el gran público.

La batalla con Sony.

Entrando en otros ámbitos, si en el anterior capítulo de esta serie de textos indiqué que la publicidad de SEGA durante su época de 32 bits fue severamente apaleada por la de Sony, lo cierto es que la empresa del erizo se puso las pilas en esta generación, dando lugar a anuncios bastante más serios y donde se explicaban las capacidades de su nueva máquina, dando prioridad a la posibilidad de poder patear el culo de (por ejemplo) un gabacho, como queda reflejado en este spot.

El caso es que por muy bien que se estuvieran haciendo las cosas, Sony tenía cogida la sartén por el mango por aquel entonces, explotando su primera consola hasta el máximo y aprovechando muy bien sus licencias con otras compañías. Hablando de mi experiencia personal, las apariciones de los hasta entonces inéditos en territorio europeo Final Fantasy IV, V y VI (sobre todo de este último) o Metal Gear Solid hicieron que siguiese con mi PlayStation felizmente durante un tiempo… y estoy hablando en primera persona, porque los amigos que me rodeaban por entonces ni siquiera sabían lo que era una Dreamcast, ellos (al igual que pasaba y pasa con una burrada de adolescentes que “jugaban/juegan a videojuegos en su tiempo libre”) solo tenían en mente una serie de juegos que no era otra que Pro Evolution Soccer, la cual empezaba a comerle la tostada a Fifa a pasos agigantados, primero en 32 bits y después en su paso a su sucesora: PlayStation 2.

Sony, al ver que SEGA se había adelantado en la carrera de la siguiente generación de consolas obteniendo muy buenas ventas en sus inicios, jugó sus bazas de una manera magistral. Ocupando todavía una inmensa parte del mercado con su PlayStation, a los pocos meses de salir Dreamcast dejó caer que una futura PlayStation 2 estaba en desarrollo, lo que trajo como consecuencia que bastantes compradores potenciales de Dreamcast se guardasen la pasta en sus bolsillos para esperar a la nueva consola de Sony. El resultado, ya lo saben: PlayStation 2 arrasó de una manera descomunal gracias a sus juegazos y a sus licencias, sí, pero también a la inclusión de un lector de DVDs, acompañado de una estrategia de marketing por la cual se vendía la PS2 como reproductor multimedia a la par que consola de videojuegos. SEGA por su parte se comió los mocos por culpa de la inclusión del reproductor de GD-ROMs, ya que debido a las anteriores pérdidas que venían arrastrándose desde tiempo de Mega Drive no se pudo optar a mas.

Hara-kiri de postre.

Para rematar la faena, la elección del soporte GD-ROM (creado exclusivamente para SEGA) también ayudó a cavar su propia tumba a Dreamcast. Si anteriormente PlayStation había sido pirateada de manera escandalosa, SEGA quiso evitar tal situación al pedirle a Yamaha la creación de un nuevo medio en el que incluir sus juegos, al cual podríamos calificar con un soberano…

FAIL.

Dicho sistema fue fácilmente burlado por los piratas, pudiendo arrancar cualquier Dreamcast con simples CDs que hicieron que la consola prácticamente viniese pirateada de fábrica :/, hecho que se tradujo en mas y mas pérdidas. Como dato positivo de ésto, en la actualidad podemos disfrutar de bastantes juegos que en sus tiempos no salieron de tierras niponas, cosa que se agradece de sobremanera viendo los precios que pueden alcanzar obras como Ikaruga en Internet.

Finalmente y tras un final bastante tortuoso, SEGA detuvo la producción de consolas en el año 2001, dejando huérfana a una legión de seguidores que le había sido fiel durante años.

Dreamcast en la actualidad.

A pesar de su pronta muerte, esta consola ha sobrevivido durante estos años gracias a la activa scene que le rodea y que nutre al sistema con numerosos emuladores y juegos que todavía siguen programando unos cuantos nostálgicos. Uno de los focos más activos  a nivel mundial es la página española Dreamcast.es, página que nos mantiene al tanto de todos los movimientos que se van dando cada poco tiempo alrededor de la comunidad que se ha creado entorno a la consola. Aparte, aunque SEGA cerrase los servidores para jugar por Internet hace años, todavía existen algunos servidores independientes en los que desfogarse contra otros jugadores (que quede claro que no son demasiados, pero menos da una piedra ;P).

Sega, vete, olvida mi nombre, mi cara, mi casa (aunque sea a medias)…

Parte de la letra de tan jodida y a la vez conocida canción de Pimpinela puede aplicarse a la SEGA de hoy día. Como empresa reconvertida en third party podemos ver un panorama de claroscuro evidente.

Por una parte, (aparte de la creación de ¿juegos? como este) a los segueros del año de la pera nos duele de sobremanera la prostitución a la que Sonic ha sido sometido durante años, y todo ello por la continua aparición de productos del erizo azul que han gozado de un nivel que puede ser claramente clasificado como “basura”. Año tras año han ido saliendo al mercado productos en los que Sonic se dedica a cosas tan dispares como pueden ser el ir completamente hostiado en pos de conseguir su objetivo de salir por el borde derecho de la pantalla o bien transformarse en erizo-lobo (WTF?). Para rematar la faena, también podría subirme al carro de muchos criticando también las apariciones de Sonic en los juegos sobre los JJOO que coprotagoniza junto a Mario, su eterno enemigo… pero lo cierto es que: A) Los dos juegos aparecidos hasta el momento NO son malos. B) Muchos de los que se quejan de las apariciones del erizo en dichos títulos bien que se frotaron los bajos al saber que Sonic iba a aparecer dentro de la serie Smash Bros, lo cual me parece un acto de hipocresía barata del copón XD, cof cof…

Por otra, también hay que destacar que SEGA sigue intentando hacer juegos decentes (menos mal XD). Algunos serán mejores y otros no tanto, pero se vislumbra un atisbo de esperanza de cara al futuro al ver salir de sus manos títulos como Valkyria Chronicles, las diferentes secuelas de la saga Virtua Tennis, Bayonetta o la serie Yakuza.

Con todo ello, utilizando la máquina hypeadora que tan buenos resultados (o no) da entre las compañías en la actualidad, SEGA ya ha avanzado que Sonic va a volver a sus raíces con un juego con gráficos tridimensionales pero con un desarrollo plataformero en 2D (o al menos eso es lo poco que se puede deducir de los escasos segundos en los que se puede apreciar el juego en este video). De momento el juego ya ha levantado ampollas entre algunos jugadores por la decisión de vender el juego a trozos y a través de las distintas plataformas de descarga de las tres consolas de sobremesa actuales… aunque habrá que esperar a ver el resultado final del producto, por el cual los antiguos segueros rezaremos debidamente.

Que les sea leve la espera.

Primer artículo de esta serie:

La no tan bonita historia de SEGA (I).

Otros artículos de interés sobre SEGA Dreamcast:

Las máquinas que nos hacen soñar (V): Sega Dreamcast.

Dreamcast, la última apuesta de SEGA.

Fuentes: Wikipedia, revistas Superjuegos varias comprendidas entre 1998 y 2001, elaboración propia. Imagen de la placa Naomi tomada del flickr just4eternity

20 comentarios

  1. sega tendrá su historia igual que las demás compañías pero lo que se está viendo por ahora…es que está volviendo ha nacer ya que todo el mundo habla de ella, bien o mal xD

  2. Casi todos odian a Sega,pero casi todos SUEÑAN con una nueva consola de Sega… Como odio la hipocresía.

    Sega,i love you!

  3. @kosai: Anda que no, y menos mal que ésto era un fake:

    Que si no ya el mundo habría explotado varias veces XDDD.

    @Adol3: No creo que la gente llegue al punto de odiar a SEGA. Lo que sí es verdad es que la manera en la que está tratando al pequeño erizo no es precisamente buena :(. Y por supuesto que mucha gente sueña con una consola nueva… pero eso ahora mismo es utópico de cojones, queda muy bien como sueño (que yo también tengo), pero bastante irrealizable :/.

    Y no te me sulfures, queridín, que las dos entregas con las que voy a finalizar esta serie de artículos hablan de tiempos mejores ;P.

  4. Buen repaso, pero hasta yo, seguero como el que más, se que GT3 le da mil cuatrocientas veintisiete vueltas a MSR. De largo.

  5. @wabo. Gracias ;). Yo exprimí en su tiempo el GT3 a saco (salvo en las carreras de larga duración, que me parecían un tostonazo y más teniendo conseguidos bastantes cochazos), y desde mi punto de vista MSR te obliga a ser bueno conduciendo, mientras que en GT3 con un poco de pasta vas mejorando el coche/obteniendo otros con los que tus rivales tienen poco que hacer… y con respecto a los torneos de marcas, donde los coches que compiten son prácticamente iguales, la verdad es que no me supusieron un desafío demasiado difícil :/.

    Quizás me haya excedido en mi afirmación al obviar hechos objetivos como el número de opciones, coches, etc.cde cada juego (donde comprenderé perfectamente que pienses que GT3 es mejor), pero como ya he dicho personalmente lo pasé mucho mejor con MSR por el hecho de tener que conducir bien para avanzar, cosa en la que GT3 para mí no estaba muy desarrollado. Vamos, que me resultaba más divertido ;P

  6. Pero es que en niveles de dificultad elevados GT3 exige una conducción milimétrica; MSR no, amén de que las físicas de los coches en MSR son bastante artificiales.

  7. En lo de las físicas sí que te voy a dar la razón, pero en el tema de la dificultad… no sé, a mi no me pareció tan bruta la precisión que se necesitaba a la hora de conducir en las carreras de las clases más altas (ya lo ha dejado caer antes, si tenías un buen coche… y encima una buena configuración del mismo tenías mucho ganado :/). Si bien es cierto que no sacaba minutos a mis rivales, mis segundillos largos sí que les caían, y todo ello teniendo fallitos con los que me recortaban tiempo.

    Cuestión de subjetividades, supongo 😛

  8. PLAS PLA PLAS
    Al final SEGA siempre deja una pizca de esperanza para sus seguidores. Bravo por las dos partes del artículo gamboi, magistrales.

  9. Gracias hatedpig ;). En mi caso “esperanza” se traduce por el hecho de que los cabroncetes siempre tienen un jueguecito del puercoespín bajo la manga que nos deja con cara de “por favor… que ésta tiene que ser la buena por cojones”, y que finalmente es una bazofia considerable 😄 :/.

    Ahora parece que POR FIN se han dado cuenta de cómo tiene que volver a ser un Sonic, ojalá nuestros sueños húmedos no se acaben jodiendo, será buena señal :).

  10. Artículo memorable… una clase de historia, sí señor.

    La historia de Sega me recuerda un poco (salvando las distancias) a la de Galileo Galilei… demasiado avanzados a su tiempo, tanto Sega como Galileo fueron condenados al ostracismo absoluto por fuerzas superiores que jamás les comprendieron o no quisieron comprender (errores propios al margen claro; el tempo, sobretodo).

    Después vinieron otros más avispados que se hicieron los amos del cotarro.

    “Y sin embargo (Dreamcast) sigue girando.”

  11. @Ciro: Gracias home :P. La verdad es que yo también le encuentro un cierto parecido a lo que dices. Ya desde tiempos de Mega Drive se quisieron subir al carro de “lo último” en tecnología (32x, Mega CD), con Saturn tenían un maquinón desaprovechado y con DC ya fue el acabose. Tenían LA maquina, pero entre factores externos e internos, se fueron al garete…

    A Dreamcast le queda todavía cuerda para seguir girando… mientras todos la mantengamos viva, claro está :P.

  12. Como siempre las peleas entre la casa madre con los rebotados USAdos la lian. :S

    Y te olvidaste de destacar otra cosa del MSR, su música.
    Donde esté ese Club Paris… 😉

  13. @Juma: La verdad es que no sé por qué cojones no delimitaron responsabilidades :/ como se hizo con SEGA Europa, que se dedicaba a distribuir juegos y punto…

    No me olvidé de su música, Richard Jacques es DIOX :D, pero si me pusiese a destacar la música de este juego también tendría que ponerme con muchos más (Jet Set Radio, por ejemplo, también tiene una BSO que es la leche y donde interviene el bueno del Riiiiiichal :D).

  14. Hola hola.
    He de confesar que de pequeño era pro-nintendo, con el paso de los años, me hice pro-sony; y a día de hoy os puedo asegurar que me da asco la política que llevan Nintendo, Sony y Microsoft; desde luego, a mí me han perdido como consumidor potencial.
    Así que ya lo he decidido, llevo tiempo mirando precios por internet, me voy a COMPRAR UNA DREAMCAST con todos los juegos que pueda (Sonic Adv., Shenmue, Jet Set Radio, MSR, Chu Chu, …)
    Ayyyy, Omá! Qué rica!

  15. […] Artículo publicado originalmente el día 15 de Febrero de 2010 en Soy un Jugón. […]

  16. @Sergioski: Pues píllatela sin dudarlo :D, que están baratitas y los juegos, si no los encuentras (en tiendas de segunda mano están tirados de precio) siempre puedes quemarlos en CDs, aparte de todo el cotarro de la emulación y demás que explico ahí arriba ;).

    Yo me la pillé hace dos años y voy bien contento :).

    Un saludo y gracias por el comentario!

  17. Maldita PS2 que eclipsó a DreamCast (pero nada, a día de hoy ambas comparten vitrina una al lado de otra.

    Sega esperamos de ti un regreso a lo grande 😉

  18. No veo el por qué debería llamársele maldita :D, al fin y al cabo Sony solo hizo su trabajo :P.

    Y sí, esperemos que ese utópico regreso algún día sea por la puerta grande…

  19. […] eco de la primera parte del artículo “La no tan bonita historia de Sega”, y ahora que la continuación ha sido publicada en Soy un jugón, recomendamos naturalmente completar su lectura, seas o no […]

  20. […] La no tan bonita historia de Sega (II) (15/02/2010) […]

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