Percepción de la calidad en el videojuego. Una reflexión

Sólo en los mejores cines

Te levantas de buena mañana. Mientras desayunas, conectas la radio. Escuchas la promoción de la última película americana: “Rocky versus Rambo” (¿por qué no?), por supuesto te dice de sí misma que es lo nunca visto, lo mejor de lo mejor. Los críticos (gente sesuda y con ganas de demoler cualquier asentimiento colectivo), dicen que efectivamente el film merece la pena. Coges el autobús camino al trabajo. En el trayecto te encuentras la película decenas de veces representada en carteles por toda la ciudad: sobre los edificios, colgados de otros vehículos, en las cunetas de la carretera, en las marquesinas. Algún compañero te comenta: “¿ya has visto la de Rocky vs. Rambo? ¿no? pues tienes que verla tío”. Mientras comes, Belén Estaban dice que mataría por esa película. Por la tarde tocas las redes sociales y todos tus contactos ya la han visto y te la recomiendan encarecidamente. En los informativos y como si de una noticia más se tratara, te enseñan prácticamente todo el tráiler, te dicen quién es su reputado director y sus premiados intérpretes. Ya cuando el sol se ha metido en la cuna del mar a roncar (grande Sabina), te llama un buen amigo. Te dice que ya ha visto la película, pero está deseando volver a verla en 3D con esas maravillosas gafas de pasta de medio kilo y se ofrece voluntario para acompañarte al cine. Dos horas y media después, al salir de la sala con dolor de cuello y el culo dormido, tu colega te hace la pregunta: “Bueno, ¿qué te ha parecido?”, a lo que debes contestar: “bueno… está bien, pero no es para tanto”. Es normal, te habían prometido el paraíso en forma de película y te han dejado en el pegajoso suelo de un cine, con la marca de las gafas en el puente de la nariz y pensando en que mañana después del curro, tienes dentista. Cierta sensación sospechosamente parecida a la decepción se adueña de tu sesera.

Lo experimentamos todos los días con los productos que consumimos y en los servicios que utilizamos. No esperamos la misma calidad de la pizza que nos comemos en un elegante italiano que de la congelada del súper, no esperamos el mismo nivel de atención al cliente en El Corte Inglés que en el hiperchino del barrio. No esperamos lo  mismo y por ende, no exigimos lo mismo. Es un hecho que la percepción de la calidad del cliente en lo que respecta a un servicio o producto, depende directamente de las expectativas generadas en el usuario o consumidor con respecto a los susodichos. Dichas expectativas se encuentran influenciadas por muchas variables. En los productos y servicios conocidos podríamos estar hablando de la experiencia como una de las variables fundamentales, sin embargo en los nuevos, la información exterior que recibimos (publicidad, opiniones, recomendaciones) se vuelve realmente trascendente. También en esos productos de consumo masivo en que se han convertido los videojuegos.

Barrio de Akihabara, Tokio, Japón, Paraíso Jugón

Antes, justo tras la masiva extinción jurásica, en los tiempos de NES, era habitual acudir a las tiendas (sufrido, sufridísimo ahorro mediante) sin tener pajolera idea de qué íbamos a comprar. Si cuando llegábamos a casa encontrábamos un juego sencillamente divertido al meter el cartucho en la ranura de la consola, en fin, eso era lo más grande; si no, intentábamos darle el cambiazo a algún amigo (XD). Hoy día, sabemos que para el momento en el que un juego toca los mostradores, hemos leído decenas sino cientos de opiniones previas (muchas directamente interesadas), análisis en los que sobre todas las cosas pesa como una losa la nota final (esto es peligrosísimo a mi parecer), y montones de vídeos con los más diversos momentos del juego y que a menudo nos lo destripan sin compasión. Cuando queremos meter el disco en la consola y ponernos por fin a los mandos, es probable que absolutamente nada pueda satisfacer nuestras expectativas que a estas alturas estarán más allá de la ISS. Nuestra apreciación del juego que debería estar cercana a una objetividad siempre relativa, se ve distorsionada de modo y manera que lo sobresaliente parece un bueno raspado, lo notable aprobado justito y lo normalito, lo normalito directamente lo mandamos al pairo. Así podríamos decir que nuestra capacidad para disfrutar de los videojuegos termina mermada al no conseguir conciliar casi nunca la calidad esperada con la percibida.

Mi experiencia (que no tiene por qué ser compartida) parece habérmelo confirmado. Pienso en un juego hypeado (el término hype tenía que salir aquí sí o sí) al máximo como fue Metal Gear Solid 4 y como cuando lo jugué me dejó un regusto agridulce que sólo desapareció cuando desde la atalaya que edifica el tiempo, aprecié que se trataba de un grandísimo juego, no de “el juego”. Lo mismo me ha ocurrido con algunos otros títulos como Killzone 2 o Modern Warfare 2. En el lado opuesto y como confirmación de mi afección, sitúo un juego que nunca engrosará las listas de los mejores de la presente generación. Se trata de Viking: Battle for Asgard. Lo adquirí de segunda mano por trece “leuros” y con una vaga idea de que se trataba de algo potable. Puedo decir que tal vez sea junto a Uncharted y Uncharted 2 (uno de esos elegidos capaz de cumplir las más altas expectativas) el juego con el que más he disfrutado en Playstation 3. Desde luego no es porque el juego de Creative Assembly esté a la altura (ni cerca) de la saga de Naughty Dog, creo que es porque como jugador, sin esperar nada, me dio muchísima diversión. De alguna manera pude volver a los tiempos de NES, adquirir un juego para mí semidesconocido y disfrutarlo plenamente desde el primer momento, sin valoraciones previas que enturbiaran mi juicio y capacidad para valorarlo por sí mismo.

Una de mis afortunadas "compras ciegas" en NES

Vayamos pues, que ya es hora, a las conclusiones del presente artículo si es que las hay. Por un lado, valorando la estrategia comercial de la mayoría de desarrolladoras y distribuidoras del sector y dando por sentado que estas empresas conocen perfectamente la problemática presentada en párrafos anteriores, podemos concluir (seguro que no os habíais dado cuenta) que estas empresas buscan vender antes que convencer. En cuanto al usuario de videojuegos en sí mismo (aquí también entran, tal vez especialmente, los blogueros) yo recomendaría que si quieren disfrutar plenamente de los juegos y además valorarlos con cierta objetividad, procuren someterse a una selectiva desintoxicación informativa previa al empleo de los mismos. Esto no quiere decir salir a comprar juegos a ciegas al estilo NES, sin tener pajolera idea de lo que vamos a adquirir, pero sí intentar alejarse de las falsas expectativas, del “lo mejor que has jugado” del “este juego revolucionará el género” o “los mejores efectos gráficos de la generación”, de las declaraciones incendiarias de aprendices de Molineux o de vídeos de ocho minutos que destripan capítulos enteros. Disminuir las expectativas creadas y conseguir mejorar así la percepción recibida. Creo que se trata de una medida acertada para poder disfrutar y valorar los juegos por sí mismos, para logar ser en definitiva, un puntito menos “criticones” y varios puntos más jugones.

Por cierto, tenéis que ver la de Rocky vs. Rambo, es la leche…

14 comentarios

  1. Un caso similar al tuyo con el Viking me ha pasado a mi con el Dragon Age. No se si sera casualidad o que, pero lo compre sin apenas saber nada de el, y ya es uno de mis favoritos. Curioso.

    Para los juegos hypeados tambien hay demasiadas opiniones, notas y comentarios hypeados, ya sea por fanatismo hacia la marca/compañia/saga, y es dificil encontrar opiniones 100% objetivas. No obstante creo que a mi eso no me afecta a la hora de disfrutar o no un juego. Pueden conseguir que me pique mas la curiosidad y trate de buscar mas informacion, pero nunca conseguiran que porque le pongan un 10 a un juego me lo vaya a comprar, para eso tengo, por suerte, criterio propio.

  2. Gran reflexion nacho, sobre hype, autoengaño, y prometer hasta el meter.

    Yo he pillado por 8 lerus el Alone in the Dark precintado para la 360. Lo curioso de todo es que hace dos años leí un montón de críticas malísimas sobre el, casi todas ya olvidadas.

    Pues pese a todo, tengo unas ganas locas de probarlo , y tengo la sensación de que me va a encantar, y en estas cosas no suelo equivocarme. Algo parecido me paso con Darkness.

    ¿Nos estaremos inmunizando contra el Hype? Quizás sea como la gripe A1H1 y acabé muriendo de “éxito”.

  3. Sencillamente genial!!!! Llegué por casualidad a este blog y cada día me alegro más por ello.

  4. Si pretendes vender un videojuego, te encontraras con una linea muy fina en que el consumidor se interese por el juego y que se piense que es un una obra maestra, a esto no ayuda a que los medios sobre videojuegos esten sobresaturados de los trailers, diarios de desarrollo etc… sobre el juego para mantenerlo en el punto de mira, lo peor de todo es que cuando ves por ejemplo el diario de mafia II te das cuenta de que han copiado a GTA SA y que el juego no merece tu dinero (PD: Son impresiones mias)

  5. @Yen: Yo tengo que reconocer que sí que ha llegado a afectarme antes de pararme a pensarlo. Como digo en el artículo me pasó con el MGS4, no porque fuera mal juego sino porque esperaba algo que tal vez era casi imposible😄. Pero sé que además es algo que le pasa a muchos críticos (en el fondo todos lo somos en cierta manera) en música, cine, cocina, teatro… llega un momento en el que uno se olvida de disfrutar lo que analiza, se dedica a diseccionarlo y no a jugarlo, dicho mal y pronto,😄.
    @Ark: No he probado el Alone in the Dark, pero sí el The Darkness😄, lo compró un amigo por cuatro perras y a ambos nos resultó un JUEGAZO superdivertido, con mucho estilo, bastante dificilillo (para lo que se estila) con esos superpoderes demoníacos y las fases finales… GENIAL. Sobre lo de la inmunización al hype, síp estoy de acuerdo contigo, dentro de poco simplemente no nos creeremos nada y nos irá mejor.

  6. Como creo que ya sabes, opino que cuanto menos sabes de un juego más te puede llegar a gustar. Como jugador y persona estoy volviendo a la filosofía del “dejarme sorprender cada día”. Ya comentaré los resultados; de momento bastante bien😀

  7. Lo que te pasó a ti con el Viking me pasó a mi con Prototype; me lo regalaron para mi cumpleaños, apenas sabía de que iba y lo disfruté como un enano.

    Me quedo con una frase de este gran artículo Nacho: “nuestra capacidad para disfrutar de los videojuegos termina mermada al no conseguir conciliar casi nunca la calidad esperada con la percibida”. No hase falta que dises nada mas.

    Por cierto, mañana voy a ver Rocky vs Rambo para ver que tal está… xD

  8. @wabo: no puedo (ni quiero) negar que escribiendo el artículo pensé bastante en tu último artículo en Alfagamer con el que me sentí bastante identificado la verdad. Me alegra mucho que que te vaya bien como jugón, pero ojo, se te echa de menos bloguerilmente hablando… U_U. Que lo sepas😉 .
    @trebor20: El Prototype, tengo ganas de echarle el guante. El caso es que todavía está un pelín caro en zavvi y demás… a esperar tocan, pero sé que no me va a decepcionar. Es una sensación cojonuda jugar un título desconocido o casidesconocido y disfrutarlo de cero por así decirlo. Tengo un amigo nada jugón al que (tras operación de tobillo) le han dejado la ps3 y el juego de estreno ha sido Uncharted 2. Lo resumiré diciendo que ha visto la luz😄. Tienes que verla Trebor, Stallone está como siempre, conmovedor XXD.

  9. El hype es malo,maloso…

    Cierto lo que comentas,y fíjate que muchas veces salen juegos que ni siquiera se ha hablado de ellos en ningún medio,luego resultan ser grandes obras.
    Es,por ejemplo,el caso de Muramasa de Wii,apenas apareció en los medios antes de su salida y luego resultó ser un juego de los buenos.

    No me suelo fiar de los medios,y creo que los mejores juegos se esconden en los que no llegan a un 8/10,pero tampoco hago caso de las puntuaciones.

  10. @Karp: Muchas gracias caballero😉 .
    @Yonkykong: Es cierto que debe ser bastante difícil calibrar hasta que punto puedes saturar al consumidor con información sobre tu juego. Sobre todo porque los consumidores mayoritarios de los juegos, esto hay que aceptarlo, no somos nosotros los escribientes blogueros y demás, sino una masa muy heterogénea a la que hay que llegar. Pero sí creo que la gran mayoría de compañías pecan de exceso, casi nunca de defecto… o tienes el mejor producto o no eres nada y si no lo tienes, dices que lo tienes.
    @Adol3: Los denominados “sleepers”, cada vez es más y más difícil encontrar uno de estos. Con el Muramasa me has tocado la fibra sensible. Ese juego es arte y DEBE SER JUGADO. Algunos de sus escenarios los colgaría sin dudarlo de un cuadro en mi habitación😄.

    Que coñazo, ¿desde cuando hay que moderar comentarios en WP?

  11. Muy cierto todo lo que comentas. Y no solo en este ámbito, si no en otros, como los libros o el cine, sufren de este problema: más de una vez he ido a ver una peli hypeado y habiendo visto de todo sobre ella, para acabar decepcionado finalmente. Yo llega un momento que decido dejar de ver trailers sobre algo que me interesa mucho porque no quiero hacerme demasiadas ilusiones.

  12. @destreza6: Sí, yo también creo que el problema no se restringe sólo a los juegos, incluso en la cocina, en la nochevieja (cuando éramos más jovenes XD) o en un viaje. Por supuesto, hay excepciones, pero como dice Punset, la felicidad se halla en la antesala de la felicidad. Que profundo😄.

  13. El problema es el marketing y la percepción que tenemos de él. En la mayoría de los casos no dejamos influir por imágenes o tráilers (hype) y estos están tratados para ofrecer una versión aumentada del producto final.

    En el caso de los tráilers la mayoría de las veces son un conjunto de las mejores escenas de la película/videojuego en tres minutos mientras que la obra completa dura 2,3,8,12 horas y el ritmo puede ser muy distinto. A lo mejor lo que tú pensabas que era un gran juego de acción se convierte en un compendio de fases sin conexión y para encima muy aburridas.

    También nos pueden vender la moto creyendo que estamos ante un título de terror y no es así, o las imágenes que vemos tienen más filtros que el photoshop, etc,etc.

    Conclusión: fiémonos únicamente de lo que jugamos, del gameplay que veamos o de lo que fuentes fiables (amigos, gente con gustos similares) nos recomienden.

  14. @Big Boss: Importantísimo lo que comentas de los amigos, son probablemente la fuente de información más fiable. Sobre todo porque ya conoces sus gustos y ellos los tuyos. De un amigo, hay que fiarse😉 .

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