Medal of Honor (ANÁLISIS PS3)

Después de jugarlo un buen puñado de horas os traigo este suculento análisis de uno de los, a priori, FPS del año. La saga se ha reinventado abandonando el conflicto más importante de la historia, la 2ª Guerra Mundial. Un conflicto bélico con el que se estrenó en la primera Playstation y que abrió un camino a seguir por todos con el maravilloso Allied Assault de PC en el año 2003, creando un precedente en el género gracias a esa ambientación y sobre todo a una genial jugabilidad. Y lo ha hecho para trasladarse a uno de los conflictos más importantes de los últimos meses, la guerra contra Al Qaeda. Un juego bautizado por EA como la gran alternativa al todopoderoso Modern Warfare. ¿Lo habrá conseguido? Seguid leyendo y lo averiguaréis.

FICHA TÉCNICA

Género: Shooter

Desarrolladora: Danger Close / DICE

Distribuidora: EA

Plataformas: PS3, Xbox 360, PC

Plataforma analizada: PS3

Versión analizada: PAL España

Precio: 69’95 €

Edad recomendada: +18

Año de publicación: 2010

Página oficial: – No disponible –

Otra información: Texto y voces en español

ANÁLISIS

Para el desarrollo del nuevo Medal of Honor, EA ha dividido el título en los dos modos de juego (campaña individual y Multijugador), encargando a dos estudios distintos su desarrollo. Mientras el Multijugador va a cargo de DICE, experimentado estudio que ya tiene en su haber éxitos como la saga Battlefield y su Spin-Off Bad Company 2 o Mirror’s Edge, la campaña individual del juego ha ido a cargo de un novato estudio llamado Danger Close, creado para la ocasión con ex miembros de EALA. Debido a las importantes diferencias entre ambos modos me he visto obligado a dividir el análisis en dos.

Campaña individual

La historia nos pone en la piel de cuatro soldados americanos que se adentran en Afganistán en busca de la célula terrorista de Al Qaeda, después de los acontecimientos del 11-S. Dos de ellos forman parte del equipo TIER-1 (Rabbit y Deuce), un equipo de élite desplegado a territorio afgano para abrir la brecha y preparar el terreno para cuando lleguen los Rangers y el 1r batallón de aviación (los otros dos personajes que controlaremos).

Este traslado de ambientación a la saga también ha venido acompañado por una adaptación a los tiempos que corren, o quizá debería decir que han querido coger la fórmula del éxito de su competidor Modern Warfare para ir sobre seguro, un hecho innegable. Estos cambios afectan también a la jugabilidad, ya que por primera vez en la franquicia se prescinde de la barra de salud y los botiquines para adaptarla al típico sistema de autocuración de la presente generación.

Otra cosa innegable es el ritmo trepidante de la historia, con una buena puesta en escena y una inteligente dirección. En ella alternaremos batallas en campo abierto  con otras más pasilleras, aunque todas ellas muy lineales (característica que prolifera últimamente en este tipo de juegos), como si fuéramos cogidos de la mano en todo momento. Vale que esto pueda pasar en otros juegos del género, pero aquí es algo exagerado. Sin embargo, y como suele suceder, esta limitación viene acompañada por un alto grado de espectacularidad, encontrándonos con momentos realmente memorables, como la protagonizada en medio del desierto afgano buscando la cobertura de una casa que está siendo bombardeada por talibanes mientras esperan extracción; con otros que bajan el ritmo de forma alarmante.

Tampoco nos faltarán vehículos (quads, jeeps, e incluso a los mandos de un helicóptero Apache AH-64 o de un avión AC130; muy bien desarrolladas, dicho sea de paso), misiones de francotirador (la cual por cierto, me recordó mucho al largometraje “En Tierra Hostil”) u otras de infiltración por la noche. Situaciones que aportan de una forma inteligente variedad al juego.

Lamentablemente, cuando mejor nos lo estábamos pasando, después de una brillante misión donde debemos volver a territorio enemigo para rescatar a unos compañeros que habíamos dejado atrás, la campaña llega a su fin. En total son 10 misiones, conectadas por secuencias cinemáticas francamente buenas, que se acaban en poco más de 4h (en el máximo nivel de dificultad), eso sí, son de lo más variadas y frenéticas. En ellas iremos tomando el papel de los cuatro personajes anteriormente mencionados.

La IA del modo campaña está poco trabajada y provoca que hasta en el mayor nivel de dificultad podamos arriesgar con tácticas kamikazes. Los enemigos constantemente se cruzarán en nuestra línea de fuego, exponiéndose en determinados momentos en lugar de mantenerse cubiertos. Otro aspecto bastante mejorable.

Después de la campaña tenemos el modo Tier-1, que nos da la opción de rejugar las misiones con el reto de completarlas en el menor tiempo posible. La gracia radica en que en esta modalidad no lo tenemos tan fácil, ya que nuestros compañeros no ayudan tanto y no nos dan munición, no disponemos del sistema de apuntado automático de la campaña, a los enemigos parece que les vaya la vida y nos ponen las cosas más difíciles que en la campaña y por supuesto si morimos repetimos todo el nivel. Una hábil forma de compensar la escasa duración y dificultad de la campaña.

En el apartado gráfico han vuelto a ir a tiro seguro apostando por el Unreal Engine 3, del que todos conocemos su potencial y sus limitaciones (texturas a baja resolución producidas por la lentitud al cargarse). Con un buen trabajo en la iluminación y unos escenarios bastante detallados y bonitos, pero absolutamente estáticos (excepto un par de estructuras que podemos romper en la misión que conducimos el helicóptero Apache) y con una falsa sensación de amplitud, ya que siempre tenemos el camino fijado.

El apartado sonoro brilla con luz propia, un trabajo perfecto hecho a conciencia, con un doblaje de lujo (como ya viene siendo habitual en EA), cuyos diálogos no tienen desperdicio, y una de las mejores bandas sonoras de este género, a cargo de Linkin Park. En cuanto al sonido de las armas, debo deciros que es de los más creíbles que vais a escuchar en un shooter.

Multijugador

Nos encontramos ante una modalidad que poco tiene que ver con la campaña, tanto en su jugabilidad como en el motor que usa (el robusto FrostBite). Hasta el punto que las dos opciones que nos encontramos en el menú principal deberán ser cargadas como si de dos juegos distintos se tratara (hasta los menús son distintos).

Las diferencias en el aspecto jugable son palpables a primera vista. Para empezar nos encontramos con armas distintas, ligeros cambios en el control del francotirador o la desaparición de un interesante movimiento de tirarse al suelo después de esprintar que podemos disfrutar en la campaña (movimiento que sospechosamente también se ha incluido en el reciente Black Ops). Demasiadas diferencias que afectan al conjunto global del juego, pero que afortunadamente no afectan al apartado jugable, manteniéndose entre la élite de su género.

Es un hecho palpable que este Multijugador bebe directamente del reciente Bad Company 2 en cuanto a jugabilidad. Pero que nadie se piense que es una mera expansión de Bad Company 2, nada más lejos de la realidad ya que mezcla de una forma magistral la jugabilidad táctica y de gran escala de Bad Company 2 (ofreciendo una perspectiva más realista) y el ritmo frenético de Modern Warfare (basado en tiroteos rápidos). Este Medal of Honor toma aspectos de uno y de otro, por un lado ofrece mapas más grandes y modos de juego donde son necesarias ciertas estrategias (incluso la posibilidad de conducir tanques, aunque solo sea uno), pero luego ofrece enfrentamientos más rápidos en mapeados más pequeños como la ciudad de Garmzir, las ruinas de Kabul o el mercado de Kandahar, que nos recuerdan bastante a Modern Warfare.

Este apartado nos presenta tres clases distintas: Fusilero (con armas de asalto o todo tipo de ametralladoras), Operaciones Especiales (entrenados para el combate cuerpo a cuerpo, armados con subfusiles y escopetas de corto alcance) y Francotirador; con una completa personalización de nuestras armas.

A parte de los clásicos enfrentamientos por equipos o Dominio (llamado Control del Sector, donde hay que asegurar tres zonas del escenario), nos encontramos con el que sería el modo principal del apartado Multijugador: Misión de Combate, donde se enfrentan dos equipos de 12 para atacar unas posiciones (americanos) mientras que el equipo opositor debe defenderlas (lamentablemente le cambiaron el nombre a última hora, debido a la polémica que se generó por el nombre original de Talibanes); una adaptación del Rush Mode de Bad Company 2 algo más simplificado. Por último tenemos el modo Asalto al objetivo, donde los aliados deben defender dos objetivos de las OPFOR, y Violento, que no es más que los mismos modos de antes pero en su modalidad extrema (sin HUD, ni minimapa y con mayor daño en las armas).

A estos modos de juego hay que añadirle dos más que han aparecido desde la salida del juego, uno gratuito y otro de pago.

En cuanto a los escenarios, nos encontramos ante una proeza arquitectónica y visual. Son pocos pero perfectamente diseñados y muy bien pensados para cualquier tipo de juego. Mientras para Misión de Combate lucharemos en escenarios más grandes, completamente abiertos y con varios caminos por dónde ir, pudiendo establecer distintas opciones tácticas; para el DeathMatch tenemos escenarios más pequeños inteligentemente diseñados para enfrentamientos más directos (en la línea Modern Warfare).

De nuevo, estos escenarios se han visto incrementados por DLC’s que han aparecido desde que saliera el juego. Aspecto que siempre se agradece, pero más en este título que no iba precisamente sobrado de mapas.

El título acompaña las partidas con el que ya empieza a ser el clásico sistema de experiencia basado en rangos (independiente para cada clase, hasta el rango máximo 15) con el que vamos desbloqueando nuevas armas y accesorios.

A diferencia del anterior título de DICE, este Medal of Honor premia nuestra habilidad individual con las recompensas por rachas de bajas, en forma de ataques de mortero, cohetes, misiles o el Hellfire, entre otros. Y otro aspecto prestado de su rival, las condecoraciones por nuestros logros en batalla, en forma de medallas o bandas.

Un brillante modo, de lo más divertido y adictivo, pero que tampoco está exento de errores: el famoso respawn (resucitar en un punto expuesto a un enemigo o en el punto de mira de otro) o el kill lag (ligero retardo entre que nos matan y morimos, mejorado respecto la beta pero existente) son los más destacables y en ocasiones molestos.

Gráficamente utiliza el potente y robusto motor gráfico FrostBite, una maravilla de la tecnología. Con excelentes efectos de iluminación, texturas a alta resolución, animaciones fluidas y de un gran nivel de calidad, escenarios llenos de detalle, de una calidad gráfica soberbia (tremendísimo el detalle de las plantas o árboles moviéndose por causas del viento) y de un diseño artístico realista, aunque lamentamos que no sea tan destructible como Bad Company 2. Y lo más importante, increíblemente estable, sin caídas de frames ni texturas a baja resolución.

En cuanto al sonido del Multijugador, simplemente podemos evaluar la calidad de los sonidos del juego, en la misma línea de calidad que en la campaña, brillante. Los sonidos de las armas guardan un parecido con la realidad que da hasta miedo.

NOTA

LO MEJOR

– Excelente apartado sonoro. Doblaje sublime, sonidos realistas y BSO de Linkin Park (no hace falta decir nada más)

– DICE y su soberbio modo Multijugador

– Brillante diseño de los mapas Multijugador (aunque algo escasos)

– La campaña, pese a ser corta, es intensa y divertida

LO PEOR

– La corta duración de la campaña

– Alarmantemente lineal

– IA bastante mejorable

– Sin modo LAN (Imperdonable)

– Un poco más de variedad de mapas y modos online no le hubieran venido nada mal

CONCLUSIONES

En definitiva, estamos ante un notable shooter que, sin sobresalir en ninguna de sus facetas (quizá la cruda realidad del juego sí es destacable), se mantiene a un nivel notable en cada uno de sus apartados, resultando un título recomendable del que no os arrepentiréis si os hacéis con él. El principal problema radica en la política que ha seguido EA con este título de dividir su desarrollo a dos estudios completamente distintos, lo que denota una falta de congruencia que pasa factura en el resultado global del juego. La campaña realmente es divertida, pero presenta fallos en aspectos básicos como su excesiva linealidad, su pobre IA o su cortísima duración.

Por suerte ahí están los cracks de DICE que nos han traído un tremendo modo Multijugador, que ya de por sí merece la compra del juego. Aunque tampoco van sobrados de modos o mapas (aspecto que se ha ido arreglando con la aparición de diversos DLC’s) os podemos garantizar que es uno de los Multijugadores más adictivos y estables que nos hemos encontrado últimamente.

Medal of Honor FrontLine

Por último, quisiera destacar el gran detalle que han tenido para la versión de PS3 al incluir la remasterización del Medal of Honor FrontLine, un grandísimo juego que podemos volver a disfrutar en Alta Definición. Motivo suficiente para que Scope, yo y muchos jugadores hayan preferido dicha versión.

 

Una respuesta

  1. Pues muy buena la reseña. Yo compraría el juego no sé si para la Xbox o la PS3.

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